Perros que tiran de la correa



Muchas veces nos encontramos a propietarios de perros que no pueden realizar un paseo con sus perros sin que dé tirones. El problema se magnífica cuando estamos ante un perro de tamaño grande que, literalmente, arrastra al humano.

Muchas de las malas soluciones que «alguien» les propuso a los dueños fue el uso de collares, mal llamados, «de adiestramiento». En el peor de los casos, recomendaron collar de pinchos o de ahogo y en el ‘menos malo’ de los casos, recomendaron un ronzal tipo ‘Halti’. Como además también les recomiendan el uso de ‘castigo positivo’, es decir, tirón, tirón, tirón, hasta que deje de tirar, añadimos más problemas a la conducta de tirar de la correa.


En el caso de collares de pinchos o de ahogo ya hemos contado, en numerosas ocasiones, qué ocurre y por qué estamos totalmente en contra de su uso.


El el caso de ronzales (Halti, Gentle Leader, Canni Collar…) el problema, entre otros, está en que a parte de poder dañar el cuello, inhibimos las señales de calma del perro durante el paseo. En el caso de las razas braquicéfalas, el problema del uso de estos collares se agrava aún más.


Pero claro, ¿y si el perro tiene más fuerza que yo, que hago para que no me arrastre?


Podemos utilizar arneses de tiro frontal. Están diseñados para que la anilla delantera esté cerca del punto de gravedad del perro y así, con poco esfuerzo, el perro deja de tirar porque pierde el equilibrio.


Utilizando la anilla frontal y la superior podemos controlar al perro (giros, paradas) y aprovechar para enseñarle a caminar sin tirones. En perros que sólo tiran cuando algo les excita, podremos trabajar el autocontrol con menos esfuerzo. 


Con los arneses ‘canadienses’ también se puede trabajar pasando la correa por el hueco delantero y utilizando técnicas del método TTouch.

Pero lo más importante es que estas herramientas tenemos que entenderlas como algo provisional, aprovechar sus primeras semanas de uso para poner en práctica un método con el que enseñar al perro a no tirar de la correa. Poner eternamente un ronzal o un arnés anti tirada no funcionará. El perro terminará por acostumbrarse y ya no tendrá el efecto deseado.

Es importante que el paseo se produzca sin tirones de correa y es algo que debemos de enseñar a hacer, pero nuestro perro no siempre va a estar preparado para ese aprendizaje. El entorno, el estado mental y físico del perro, el vínculo, la asociación perro-correa, etc, son factores a tener en cuenta y que si no somos capaces de observar, deberíamos acudir a un profesional ya que de otra forma podemos convertir un paseo con correa en un castigo para el perro.