¡Con mi perro es imposible!



– ¡Con mi perro es imposible!
– ¡Con mi gato no hay manera, imposible!

Es algo que se escucha a menudo y es más, para darle fuerza a esos argumentos dirán «¡llevo toda la vida haciéndolo!», «¡tú no me vas a enseñar lo que tengo que hacer!» «¿me lo vas a decir tú?», «¡tengo más experiencia y ya te digo que es imposible»!


Simplemente, cuando pienses que es imposible, recuerda estos puntos:


1. Que lleves haciendo algo toda una vida, no quiere decir que sea la única manera, ni la mejor.



2. Lo que llamas imposible, seguramente muchos, ya lo han conseguido.



3. Que no tengas paciencia, capacidad o medios para hacerlo, no implica que sea imposible.


Esto pasa en todos los ámbitos de la vida, pero en el caso de los animales de compañía esa supuesta «imposibilidad» de algunos puede etiquetar y condicionar la vida futura de un animal.