¿Es macho?



Es bastante habitual, cuando vas paseando con perro, que te pregunten: ¿es macho? 

Muchísima gente ve normal que su perro no acepte a otros machos y por tanto evita acercarlo o que se acerquen para evitar un conflicto.


Sería hasta cierto punto normal que hubiese disputas habiendo perras en celo de por medio, pero cuando no es así, ¿qué es lo que está ocurriendo?


Cierto es que el perro puede tener una mala asociación al olor a testosterona que puedan desprender los machos y de ahí que, en la mayoría de los casos, les ladre por miedo, se muestre amenazante e incluso «tire los dientes».


Pero ¿es la solución no permitir la proximidad de otros machos de por vida?


POR SUPUESTO QUE NO, haciendo esto le estamos limitando la comunicación con otros congéneres en al menos un 50% (pensemos que el otro 50% son hembras, cosa que no suele ser así). Posiblemente estemos limitando también la posibilidad de que el perro juegue con otros perros/as en el parque. También, ante el miedo a una posible agresión, nos mantengamos tensos, tiremos de la correa del perro, lo arrastremos, le regañemos e incluso le trasmitamos con la mirada nuestra frustración o enfado.


ESTO ES UN PROBLEMA y debería actuarse en consecuencia. Habría que tratar el problema de raíz y no poner parches como pudieran ser collares de pinchos o de estrangulamiento, correas cortas, regañar con intensidad al perro e incluso aislar al perro de sus congéneres… cosas que aumentarán el problema como ya han ido haciendo (seguramente la primera experiencia traumática con un macho fue aumentada considerablemente por los humanos de alrededor).

El primer paso es entender que el perro tiene un problema, seguramente tenga miedos, cierta falta de habilidad social y no debemos castigarle en esa situación, y a partir de ahí, tomar la decisión de AYUDARLE y buscar la mejor manera de hacerlo.

La propuesta de INHIBIR la conducta sería fácil mediante dolor, pero eso no es una solución, eso es un parche que derivará en problemas mayores a la larga y dañará la relación con el perro y eso, no es lo que queremos.

2 comentarios en “¿Es macho?

  1. Entonces, si el perro macho de cuatro años y castrado tiene esa conducta ya aprendida y arraigada, existe la posibilidad de enseñarle a no hacerlo? De ayudarlo a ser más sociable? Podríais comentar algunas pautas a seguir?
    Este perro del que hablo se ha criado con una hembra mayor y un macho de su misma edad (ambos se castraron a los 11 meses de edad). De entrada, y siendo más jovencitos, había muchas peleas entre los dos machos (antes y después de la castración). Estas peleas empezaron a ser cada vez menos hasta que alrededor de los dos años de edad se extinguieron; no obstante, la relación entre los dos siempre fue tirante. Con la hembra ambos se llevaban a las mil maravillas. Ambos machos son perfectamente capaces de pasear en grupo con otros perros machos sin problema, pero no se los puede dejar sueltos juntos (tampoco con hembras a las que no conocen de antemano). Al macho que he empezado comentando, que ahora vive conmigo (el otro se ha quedado en casa de mis padres junto con la hembra) he conseguido que esté con otras 5 perras en casa sin problema, pero con los machos no lo consigo. Y desde luego, no puedo llevarlo a un parque para perros, porque hay muchas variables que no puedo controlar (otros machos, perros de mayor tamaño, perros de menor tamaño… que lo vuelven reactivo).
    Todo este rollo para pediros algunas pautas, vivo en USA y aquí sólo encuentro comportamentalistas, ningún etólogo…

    • CalmaDogs

      Cada perro, cada entorno y cada guía son diferentes, de ahí que no se pueda dar una solución al problema de tu perro desde la distancia y sin poder observar. Por nuestra parte sería una temeridad dar consejos específicos únicamente con lo que nos cuentan los dueños, solo podemos decirte qué es o no recomendable en el día a día de un perro.

      No todos los perros admiten las correcciones de igual manera, nosotros apostamos por eliminar cualquier corrección, pero eso es algo que ha de entenderlo el guía, por otra parte habría que estudiar qué puede incomodar a ese perro en particular o si es un comportamiento aprendido, reforzado y qué lo está reforzando, si no tiene ningún problema físico que le afecte (imagínate, por ejemplo, cuando nosotros tenemos dolor de estómago, y si ese dolor fuese crónico), etc, etc.

      Puedes tener 5 perros a los que les guste mucho el deporte físico y el juego, pero puedes tener uno al que le guste «el ajedrez» y no sea tan juguetón. No por eso va a ser raro, o «malo», pero esa circunstancia especial le puede condicionar su vida si no sabemos qué ofrecerle para que se sienta a gusto.

      Observar y saber cuáles son sus preferencias te ayudará mucho. Sentimos no poder ayudarte, si estuviésemos cerca podríamos hacer mucho más para que mejorase la convivencia.

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