Malas interpretaciones

Rompecosas

La mala interpretación de lo que sucede es una de las cosas que más complica la convivencia. Entre humanos ocurre muchísimo, pero tenemos la posibilidad, a veces, de poder explicarnos, excusarnos.

Con los perros ocurre igual, pero hay muchísima más dificultad para solucionarlo.

Suele pasar que un perro hace algo que no nos gusta o nos molesta y enseguida surgue la idea de que, hace lo que hace, porque nos está retando, es bobo, es malo, no aprende, nos toma el pelo, se ríe de nosotros, lo hace para jodernos… ¡nos quiere dominar!

Con esa idea nos ponemos manos a la obra para solucionar el problema y parte de nuestra solución pasará por regañar o castigar al perro. La intensidad de nuestro castigo irá estrechamente ligada a lo que haya hecho y a nuestro nivel de enfado.

Por ejemplo, si llegamos a casa y el perro se ha comido nuestras viejas zapatillas de estar en casa, esas que habría que haber tirado ya hace tiempo, no nos molestará tanto como si nos destroza las nuevas zapatillas de Goretex con suela Vibram que casi no habíamos estrenado. Sirva el ejemplo para el mando del televisor, el smartphone, el sofá, el ordenador portátil, un bolso, ese billete de 500€ que llevamos siempre en la cartera…

¡ESO NO PUEDE QUEDAR SIN CASTIGO!

¿Por qué narices hizo eso el perro? Le tenemos agua fresca, le compramos un pienso «premium» que ya quisieran otros perros, le sacamos de la perrera, le damos 4 paseos todos los días, le tenemos juguetes, un Kong, un hueso para los dientes, lo llevamos al campo, jugamos con él, le dejamos subirse al sofá, a la cama, le estamos todo el día acariciando y… ¡¿así nos lo agradece?!

Aquí es donde entra en juego y toma mucha importancia el AUTOCONTROL, el ENTENDIMIENTO y el RESPETO:
  • El perro no sabe la diferencia entre la zapatilla vieja y la nueva.

  • Los perros pueden calmar su ansiedad royendo, pero aún no ha aprendido qué se puede roer y qué no.

  • Dejar cosas importantes al alcance del perro es, exclusivamente, culpa nuestra.

  • Habrá que tener mucho más cuidado con un perro que lleva poco tiempo en nuestra vida, se está adaptando, con perros muy estresados o que lleven mal la soledad.

  • Proporcionarle/enseñarle al perro alternativas a destrozar objetos, así como trabajar para mejorar su gestión del estrés.

Sacando la rabia que llevamos dentro conseguiremos descargarla unos instantes, pero seguramente, lejos de solucionar el problema, lo agravaremos y solo conseguiremos entrar en un ciclo de conflictos con nuestro perro.

Queremos un perro tranquilo y feliz ¿verdad?, pues esforcémonos un poco en lograr una buena convivencia mediante el ENTENDIMIENTO, el RESPETO, buscando la forma más amable de educar.

2 comentarios en “Malas interpretaciones

  1. Montse

    Yo tengo un problema con las interpretaciones : tengo dos perras una pastor alemán y un x Golden y snauzer gigante ,misma edad mismo peso distinto carácter ,la pastor alemán està siempre encima de la otra la ladra,le pone las patas encima ,en fin todo lo que parece dominancia pero es que la otra es sumisa ,no se interpretarlo añadir que se han peleado dos veces parecía que se acababa el mundo pero no se lastimaron casi nada. Es inseguridad de la pastora? es la conducta de la Golden ,que salta y corre como una loca ,y la incomoda? debo corregir esto ? y si es asi como?

  2. Pudiera ser fruto de las intervenciones humanas cuando alguna vez tuvieron un altercado (seguramente el primero) y a partir de ahí tienen algo condicionada su relación. Los perros, normalmente y si no hay antecedentes de agresión o estamos ante perros de muy distinto tamaño, montan mucho ruido para poco que hacen. Efectivamente están entre 5 y 15 segundos que parece que se va a acabar el mundo y luego paz y después gloria.

    Depende mucho del tiempo que lleven así, de lo que se haya estado haciendo en estas situaciones y por supuesto del carácter de los perros.

    Lo ideal: dejarlos que ellos se comuniquen, pongan cada uno las cosas en su sitio y dejarán de molestarse.

    Dependerá del estado de los perros, de su capacidad de comunicación y/o habilidad social y de lo reforzada que pudiera estar la conducta.

    Lo que conseguirás «corrigiendo» es que te pases la vida de los perros corrigiendo y que no aprendan. Ni si quiera ponerse a chistar o decirles algo anticipándonos va a ayudar (lo normal es que empeore pues añadimos más estrés a una situación de por sí excitante):

    Como mucho y en caso de que la cosa fuese a más (caso extremo), separarlos añadiendo lo mínimo: no se mira y no se habla y se coge a uno de los perros con el mayor cuidado posible para llevárnoslo a otro sitio.

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