10 aportes de una educación canina respetuosa

Ali y Honey

10 cosas que puede aportarnos una educación canina respetuosa.

La incomprensión puede hacer que creamos que nuestro perro es malo, que hace las cosas para fastidiarnos, que nos ha tocado “el perro más tonto”, el diferente, el gruñón, que hemos tenido mala suerte al elegir a nuestro compañero, pero siempre se trata de malentendidos, de falta de comprensión por nuestra parte.

Son muchas las cosas buenas que puede aportarnos educar a nuestros perros desde el respeto y cariño, contaremos algunas:

1. Entender a nuestros compañeros caninos. Desechando métodos en los que se nos pretende hacer entender que todo lo que hace nuestro perro es parte de “un plan para dominarnos, por escalar en la jerarquía y que nosotros debemos impedírselo”, una educación canina que se base en el respeto nos facilitará entender muchos comportamientos caninos y cómo modificarlos o reconducirlos hacia algo más deseado.

2. Utilizar su lenguaje. Como parte del entendimiento, aprenderemos a utilizar su lenguaje (señales de calma). Nos permitirá saber cuándo nuestro perro se encuentra cómodo y cuándo no, podremos dirigirnos a él utilizando su propio lenguaje, fluirá la comunicación.

3. Mejora del vínculo. Respetando, entendiendo y comunicándonos con nuestro perro afianzaremos un vínculo basado en la amistad. Queremos un compañero que quiera estar a nuestro lado y no uno que tenga miedo a separarse de nosotros. Disfrutaremos de la compañía mutua.

4. Tranquilidad. El poder estar con un perro al que no tenemos que estar constantemente corrigiendo, al que no tenemos que estar todo el rato diciéndole qué hacer y qué no hacer, nos permitirá no tener que estar “en guardia” constantemente, ya sea en el parque, en casa o en el campo. Mejora la relación entre otras personas y otros perros.

5. No tener que utilizar aversivos. No creo que nadie que quiera a su perro le guste hacerle daño, pero la realidad es bien distinta. La incapacidad o el no saber hacer las cosas de otra manera lleva en ocasiones a recurrir a aversivos para tratar de controlar al perro. Sabiendo qué supone el uso de aversivos o el uso de métodos alternantes (castigo/premio), directamente serán desechados porque no son éticos, van en contra de lo que es el bienestar animal, además de causar un aumento de la ansiedad, el miedo y la agresión.

6. Mejor salud en nuestros perros. Podemos evitarnos muchas enfermedades que están asociadas a cuadros de estrés agudo, autolesiones y mejorar la salud mental de nuestros perros.

7. Disfrutar de las salidas con nuestro perro. Si no tenemos necesidad de pasear como si de un desfile militar se tratase, si no tenemos que estar pendientes si el perro se nos adelanta o se retrasa, de si pasa por delante o detrás de nosotros al cruzar una puerta… podremos dejar que nuestro perro olfatee, curiosee, pasee tranquilo, a su ritmo.

8. Evitar problemas de agresividad. La violencia solo genera más violencia. Si sabemos tratar con respeto a nuestro perro y entendemos cómo se siente ante diferentes situaciones, jamás le forzaremos, evitaremos las cosas desagradables y él no se verá obligado a defenderse.

9. Mejorar nuestro autocontrol. El hecho de tener que ser más proactivos y creativos a la hora de resolver algunos problemas que pudiéramos encontrarnos, el poder observar a nuestro perro entendiendo como resuelve los conflictos, nos ayudará a no estar gritando ni corrigiendo a cada instante y esto lo podemos transportar a nuestra vida cotidiana.

10. Conseguir que el perro se comporte como queremos. Los perros no desean estar todo el día en conflicto ni bajo amenazas. Su deseo es estar tranquilos. Si aprendemos a pedir de una forma correcta cómo deben hacer las cosas, somos constantes, sabemos reforzarle lo que queremos y le demostramos paciencia ante posibles equivocaciones, mejoraremos su autoestima, su confianza y lograremos que su capacidad de aprendizaje sea mayor.