¿Cómo llamamos a la educación canina respetuosa?

educacioemocionalEducación canina en positivo, adiestramiento en positivo, educación respetuosa, entrenamiento sin castigos,…

Podrían ser múltiples formas de llamar a una forma de educar que lo que verdaderamente pretende es tratar a los perros con el cariño y respeto que se merecen.

Muchos educadores caninos que trabajan desde la máxima del respeto no quieren ser identificados con la “educación en positivo”, en parte a que muchos se han encargado de intentar tirarla por los suelos y otros muchos se han subido al carro, adoptando ese nombre y sin saber lo que es educar de forma respetuosa para el perro.

A veces, tras esos nombres, no siempre hay una forma de tratar a los perros tan respetuosa como se está diciendo o simplemente, se están malinterpretando conceptos.

Actualmente y por suerte, parece que empieza a haber cierta sensibilidad en el trato con los animales. Se empieza a entender que tienen sentimientos y que no son tan diferentes a nosotros como nos hicieron creer. Hay quien los incorpora a su familia como un miembro más aunque también, es obvio, que sigue habiendo quien cree que un perro no es más que una herramienta y que si se estropea, hay que reemplazarla.

Pero aún seguimos escuchando las mismas cosas y nos gustaría intentar explicarlas a nuestra manera:

La educación en positivo no funciona.

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Es posible que no te funcione. Quizás buscabas rapidez, quizás te marcaste unos objetivos difíciles de lograr con tu perro, quizás trasmitas más ansiedad a tu perro de la que sois capaces de liberar, quizás quisiste probar demasiadas cosas en poco tiempo… para tratar problemas en positivo, una de las mayores premisas es tener confianza en lo que se está haciendo y paciencia. A veces los resultados se hacen esperar, pero terminan llegando. Hay que valorar mucho los pequeños avances y no esperar que todo se resuelva de un día para otro. Piensa que si hay profesionales del mundo del perro que trabajan y concursan con perros y los educan de una manera amable y respetuosa, ¿cómo no se va a poder hacer lo mismo para un perro con el que solo buscamos convivir pacíficamente en casa?

Educar en positivo es lento.

ecp2La modificación de conducta desde una perspectiva emocional y cognitiva es algo lento. Igual que en los humanos, no podemos dejar a un lado los miedos o los vicios en un rato. Algo tan tonto como es la adicción al tabaco hay quien puede dejarla de un día para otro, pero la gran mayoría le cuesta dejarlo y hay recaídas, sobre todo si en entorno es propicio a esas recaídas. Se pueden tapar miedos con más miedo, se puede cortar la intención de hacer algo por miedo a consecuencias, pero ese tipo de tratamientos rápidos suele acabar dando problemas peores que los que una vez solucionó (efecto rebote).

Educar en positivo es dejar que el perro haga lo que le dé la gana.

ecp3Pues NO. Existen las reglas, pero lo que cambia es la forma de enseñar o de que el perro entienda esas reglas. En una educación respetuosa no provocamos el fallo en el perro para luego regañar y corregir, evitamos que ocurra el fallo y le facilitamos la forma correcta de hacerlo (una alternativa) premiándole si es preciso, reforzando así el aprendizaje que deseamos.

Si se utiliza un clicker y premios entonces se trabaja en positivo.

ecp4El clicker es una herramienta para el adiestramiento y el aprendizaje. Los precursores de esta forma de trabajar son los primeros que dicen que no se trate con clicker perros con problemas si no se tiene una gran experiencia en su uso de años. Por otra parte, el abuso del clicker puede conllevar a problemas en el perro. Puede ser una buena herramieta o una mala herramienta, pero solo es eso, una herramienta.

Para educar en positivo hay que ser muy “flower power”.

ecp5No sabría qué decir. Es cierto que se ve a mucho más “paramilitar frustrado” en el ámbitos que solemos llamar adiestramiento tradicional y que, en esto de la educación respetuosa hay quizás más gente sensibilizada por el bienestar de animales en general, pero eso no debería ser significativo. Ser educador en positivo no implica tener siempre “buenrrollismo”, ser vegano, llevar rastas, vestir hippie o practicar el budismo igual que para ser adiestrador tradicional, tampoco se está obligado a ser una auténtico “alfa” de la manada, vestir traje mimético o llevar chaleco táctico y silbato.