Perros objetos vs perros compañeros

PERROS OBJETOS vs PERROS COMPAÑEROS

Hay distintas formas de convivir con un perro, desde aquellos que lo ven como un compañero hasta los que los consideran una herramienta totalmente prescindible, una posesión e incluso un hijo al que dirigirle en todo.

Se ha avanzado mucho en los últimos años sobre conocimientos caninos pero aún así, la ley los contempla como simples objetos aunque, por suerte, ya existen algunas leyes que velan por su bienestar.

Esas distintas formas de ver a los perros, junto con la legislación existente, que permiten que convivan aún métodos de trabajo con los perros muy diferentes y, que podríamos decir, contrarios en sus formas:

Por un lado nos encontramos la creencia o el querer que “nuestro perro” nos obedezca firmemente en todo, no suponga una molestia y se sepa comportar en cualquier situación.

Esto supone muchas veces dejar de lado la naturaleza del perro y utilizar o dar por bueno cualquier metodología con la idea de conseguir nuestros propósitos, muchísimas veces, obviando que los perros puedan ser seres sintientes.

Por otro lado, la idea de querer un compañero a nuestro lado que mantenga lo más posible su esencia canina y quiera permanecer a nuestro lado, que colabore con nosotros sin una obligación implícita y entendiendo que al igual que nosotros, tiene sus necesidades específicas, siente, padece y puede equivocarse.

Al final la diferencia entre educar a un perro de una manera u otra no va a estar siempre tan ligada a los resultados que se obtengan sino a la manera de hacerlo: si creemos que no son seres sintientes y que están para servirnos, entonces no dudaremos ni un instante en utilizar cualquier “medida” con la idea de obtener los resultados deseados. Si en cambio, creemos que son seres sintientes, buscaremos la forma de educarles que no conlleve confrontación, respetando su bienestar y contemplando siempre que la naturaleza del perro, al igual que la nuestra, crea imperfecciones que nos hacen únicos y que no son máquinas fabricadas en serie por mucho que algunos lo intenten.

Elegir una u otra forma de convivir con los perros solo depende de ti ya que ellos, para su desgracia, no la pueden elegir.