Carlancas

Los collares de pinchos son la evolución y el fruto de una mente retorcida que lo único que pretendía era causar dolor con poco esfuerzo, una manera de castigar a ese perro que no le obedecía lo suficiente o que era más rebelde.

Se introdujeron cambios en su diseño, pero la base seguía siendo la misma.

Aún hay quien dice que en buenas manos es una herramienta que no causa daños… curioso escuchar eso de una “herramienta” cuyo fin no es otro que ese: hacer daño. Porque si no hace daño ¿qué sentido tiene utilizarla en lugar de un collar acolchado?