Encadenando problemas

Cuando hablamos de perros, la gran mayoría no somos conscientes de cómo, casi siempre por nuestra culpa, van encadenando problemas uno tras otro.

Cuando hablamos de perros, la gran mayoría no somos conscientes de cómo, casi siempre por nuestra culpa, van encadenando problemas uno tras otro.

Lo normal es preocuparse o quejarse cuando ya no podemos convivir con el perro. 


Todo empezó con un grano de arena, pero la falta de observación, el hacer caso a los «remedios de la abuela» o mejor dicho: soluciones de parque, veterinarios sin formación en educación canina, foros de internet, domadores o incluso el pensar que no pasaba nada, convirtieron ese granito de arena en una sólida montaña.


Nuestra historia comienza cuando un perro, en plena adolescencia, se enzarzó en una disputa con otro. El jovencito se quiso hacer el «macarra» y el otro perro, que no era muy diplomático y derrochador de señales de calma, le mordió. Eso, que podría ser algo normal entre perros adolescentes, desbordó a los dueños que estaban presentes cuando ocurrió. Uno de ellos se sintió molesto porque creyó que su perro había atacado al otro, el del perro joven se asustó porque creía que iban a dañar a su perro. El exceso de estrés que generó la situación hizo que los dueños intervinieran, pusieran fin a la «pelea» arrastrando a sus perros mientras les decían que «eso no se hace» a gritos. Además, los perros excitados recibieron algún que otro tirón del collar y muchas correcciones verbales cuando ladraron.




El miedo es «libre» y la reacción de los dueños es normal, si no hay experiencia en estos lances, ¿quién sabría si es una pequeña confrontación o una guerra mundial? Incluso con experiencia, no se puede garantizar en qué va a desembocar la riña y es fácil que alguien pierda lo papeles.


Unos días después nuestro joven perro se encuentra otra vez con el perro con el que se «pegó», recuerda lo que sucedió y le gruñe. Se vuelve a corregir al perro diciéndole que «no se gruñe», que «eso está mal» y como se pone más bravo, damos un tirón seco de la correa mientras le decimos ¡NO! En resumen, acabamos de REFORZAR, inconscientemente, la conducta equivocada. Y ya de paso, como el perro está excitado, le ladra a todo lo que pasa alrededor, huele un pis y se enfada, pero nosotros seguimos «corrigiendo» la conducta inapropiada: ¡calla!, ¡nooo!, ¡chsss!, ¡malo!, ¡perro tonto!…




Pasan los días y cada vez, nuestro joven perro, tiene más problemas con otros perros, con los perros desconocidos se muestra muy reactivo, pero con los que jugaba antes, ahora también empieza a gruñirles, a ladrar y protesta por todo aunque nosotros le decimos que «eso no debe hacerlo», «que eso está mal», «que es un perro malo» e incluso le castigamos con dejarlo atado al árbol mientras nos echamos la charla con los amigos del parque.


Ha pasado un tiempo desde aquella primera pelea, ahora ya no vamos tanto al parque como antes porque nuestro perro se pone muy pesado con los otros, intenta morderlos, montarlos y les ladra de manera muy agresiva. Parece que con los que más problemas tiene es con los machos, así que ¡nada de machos! le dejaremos jugar sólo con hembras. ¡Dicen que es DOMINANTE, quiere mandar sobre todos y hay que estar siempre encima de él para demostrarle que no manda! Por la calle tenemos que empezar a preguntar por el sexo del perro que se acerca hacia nosotros porque, si es macho, no puedo dejar que se acerquen, así que hay días que, nuestro joven perro, no interacciona con ningún congénere.




Poco a poco nuestro joven perro deja de tener relaciones sociales, juega poco o nada con otros perros y no saluda a casi ninguno por la calle, sólo a los 4 que conoce de siempre y con los que parece no tener ningún problema. Con el resto de perros es imposible, ya ni con hembras, así que decido atarlo con una correa de unos veinte centímetros y como tira mucho cuando se enfurece al ver a otro perro, decido, por recomendación de «alguien», ponerle un collar de estrangulamiento ya que, «sabiamente», me ha dicho que es la única solución, que si lo utilizo bien y le doy un buen tirón en seco, el perro deja de tirar.


A nuestro joven perro ya no solo le hemos cortado su cuenta de Facebook y de Twitter, ahora además le hemos quemado sus libros, le hemos apagado la tele y cortado el WiFi. Como no ofrece gran cosa, no le enseñamos nada, aprendió a sentarse y a dar una pata y eso ya es mucho para él, además el perro ofrece poco, se pone muy pesado si se le intenta enseñar algo. Su relación con el mundo se limita a pasar 20 horas en casa y a dos salidas en las que no puede olisquear, no puede pararse a su antojo, no puede saludar a nadie, su única misión es seguir a su «líder» allá donde vaya y moverse a su ritmo sin dudar un segundo. Algunos fines de semana lo sueltan solo en el campo a modo de premio. Eso sí, estar con nuestro perro nos aporta una tensión extra ya que no podemos quitarle el ojo de encima porque tememos lo que pueda hacer.




Nuestro ya no tan joven perro, puede pensar que eso es lo que le ha tocado vivir y hasta se muestre cariñoso con su dueño, un perro bueno, pero más parado que un avión de mármol, posiblemente con lo que se viene a denominar «síndrome de Estocolmo«. Otros perros, por el contrario, serán incapaces de afrontar la vida así y ladrarán, romperán e incluso podrán llegar a tener comportamientos agresivos. Entre el perro que se acostumbra a esa vida miserable y el que se muestra agresivo, puede haber muchísima variaciones, pero lo que debe quedar claro es que ninguno de ellos será un perro plenamente feliz.

17 comentarios en “Encadenando problemas

  1. Anonymous

    Muchas gracias por abrirnos los ojos

  2. Anonymous

    Nada de acuerdo, tanto adiestramiento en positivo pero no dan ninguna solución a los problemas, solo sabéis criticar. Cuando ponéis un crítica de un comportamiento inadecuado por parte del dueño, porque no explicáis una solución?. No hacer nada no es una solución!! He leido mucho y no he encontrado ningún perro adiestrado en positivo que sea educado, que no se mee donde le de la gana, que no ladre cuando le de la gana .. en definitiva suelen ser perros consentidos que intentan vender la película de que son perros felices!! Es como los niños, la mayoría necesitan castigos durante su educación, aunque hay algunos casos que los castigos no sirven o no son necesarios, pero pocos. Pienso lo mismo de los perros, y por castigo no me refiero al maltatro, no os confundías!

    • Hola.
      Dices que has leido mucho pero parece que te has enterado de poco. Educar en positivo no significa dejar que el perro haga lo que le dé la gana. Además no sé de donde te sacas que no hay castigos, se usa el castigo negativo, que supongo que es el castigo al que te refieres en los niños (castigado sin consola por ejemplo) ya que no creo que refieras al castigo positivo (bofetón).

      Por cierto ¿a qué le llamas perro educado? Conozco unos cuántos perros así educados que no mean en cualquier parte, y sobre lo de ladrar… ¿acaso no hablas tú cuándo quieres?

    • Buen artículo

    • CalmaDogs

      No explicamos solución porque no hay una solución mágica que sirva para todos los perros. En ciertos tipos de adiestramiento, en los que no se valora para nada el estado del perro, se atreven a proponer soluciones universales: si el perro tira, dale un tirón y enséñale quien manda, si el perro ladra asústale o hazle un roll over para enseñarle quien es el líder, si el perro no suelta la pelota, retuércele la oreja, si el perro no entra en las zarzas, tíralo contra ellas, si el perro no quiere pasar por una puerta o pisar una superficie tira de él hasta que lo metas… Nosotros NO SOMOS TAN ATREVIDOS, es más preferimos ver al perro, conocer a sus propietarios y explicarles lo que ocurre y cómo se ha de trabajar. Evidentemente, al igual que tú Anónimo, hay mucha gente que confunde el adiestramiento en positivo (refuerzo positivo y castigo negativo) con adiestramientos pseudopositivos o con el hecho de echar unas pocas salchichas y utilizar una correa larga. También hay gente que no tienen ningún autocontrol por lo que difícilmente podrá enseñarle al perro autocontrol. En ningún momento proponemos NO HACER NADA como tú has dicho, pero nuestra propuesta pasa en lugar de castigar la mala acción, premiar las buenas y reconducir las malas hacia las buenas lo cual no siempre es tan sencillo como lanzar un castigo a las primeras de cambio, cosa por otra parte al alcance de cualquiera y de ahí que se hayan popularizado durante tantos y tantos años métodos basados en el castigo pero nosotros no obligamos a nadie a estar de acuerdo, solo intentamos abrir los ojos a muchos que aún creen que hay que someter, imponerse y educar por la fuerza sin importar el estado emocional del perro y sin entender su capacidad de aprendizaje.

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    • Daniel

      Anonimo pues no conoces al mio, ni al de mis compañeros de trabajo….. cambiarias de opinión.. te lo aseguro.

  3. Anonymous

    muy muy bueno

  4. En la modificación de conducta no se puede hablar de tirar de la correa, ladrar, gruñir, morder, etc. Se debe hablar EN QUÉ ESTADO FISIOLÓGICO-EMOCIONAL está el perro cuando hace eso, y para eso tienes que investigar mucho, entrevistar a toda la familia, o incluso mejor, verlo con tus propios ojos. Porque? Si ladra por ansiedad no es lo mismo que por excitación o incluso aburrimiento. Si gruñe puede ser por competición, territorialidad o porque se le está molestando… Otra vez más distintas soluciones, así suma y sigue las distintas conductas. Qué ocurre con el pan para todos? Qué incluso en positivo y sin castigos puede que el perro no mejoré nada de nada, porque en ESE caso en concreto, pues igual le ha servido una exposición progresiva al estímulo con contracondicionamiento ante ladridos a otros perros (por poner un ejemplo), le funcionará a muchos perros. Pero y si la solución de ese perro era por estrés? Y sigue estresado y aún aproximandose poco a poco sigue ladrando? Me paso al castigo positivo porque el método amable no ha funcionado? Precisamente aconsejar demasiado, dar soluciones en internet en artículos no se debe hacer. Por eso los grandes comunicadores del adiestramiento amable no dan consejos para modificación de conducta y si para la educación y el día a día del perro. Dar soluciones es UN ERROR. Entiendo que al que usa el castigo positivo, y consigue «parches» en las conductas de los perros (parches que a veces con el tiempo se convierten en muy peligrosos al volver la conducta de forma amplificada) no les parezca bien porque conocen muchos casos que no ha funcionado el método amable. Precisamente por eso, muchas veces por culpa de los consejos por internet, se encuentran con todos esos casos fracasados que acaban recurriendo al castigo positivo. Por mi parte, Antonio Hdez hace fantástico en no recomendar soluciones en ninguno de sus artículos. Es muy fácil criticar de forma anónima a un buen comunicador del método amable de educación y modificación de conducta.

    • Irene

      No podías haberlo dicho mejor. Cada perro es un mundo y antes de ofrecer una solución se debe conocer como es su día a día y el entorno donde se mueve. Si tienes problemas de ansiedad, estrés o depresión vas al médico especialista, necesitas una solución a medida, pues lo mismo pasa con los perros.

  5. muy buen articulo, gracias

  6. Ingrid

    La EC de calmadogs es de admirar cuando como yo adoptamos un perro q ha pasado por sus manos,
    mi opinion es q deberíamos observar y aprender un poco mas el comportamiento de nuestras mascotas porque elsimple hecho de entenderles hace mas facil la convivencia.
    Si teneis problemas no dudeis en buscar su ayuda… Nunca os arrepentiréis.

  7. Amarouk Black

    Una excelente información en este artículo, lo más fácil para encadenar problemas es poner en práctica los consejos de parque, del programa de turno de la tele, del veterinario que solo ve un cacho de carne con ojos en tu perro, del adiestrador que todo lo soluciona con un curso de obediencia básica…. Ninguno de ellos pensó siquiera (ni yo misma hasta que me puse las pilas) que mi perro lo que tiene es inseguridad y miedo.

  8. Sara

    Que pena me ha dado leer este artículo, porque me imagino la vida de ese perro y que en tantos perros de mi día a día se refleja. Todo por nuestra culpa y la gente no se entera de nada, muchos por desconocimiento, pero les intentas dar un consejo y te saltan con las típicas frasecitas. En fin…

  9. jordi lopez

    si se lee el articulo detenidamente veras muchas soluciones al problema del que habla…….no busquéis una solución especifica,sino seria tan fácil como editar una guía problema= solución y no es así.Cuando empece en este mundillo yo buscaba eso hasta que me di cuenta de que iba esto ,abrí los ojos y empece a ver las cosas desde otra perspectiva 😉 buena articulo si señor

  10. Irene

    Yo tuve una experiencia que me gustaría compartir. Mi cachorro de 3 meses jugaba con otro de unos 8 meses, eran del mismo tamaño. La dueña del otro perro no paraba de decirle cosas a su perro (sobretodo el típico chsss), pues en una de estas veces su perro «atacó» al mio. La gente de alrededor empezó a gritar (NO, CHSSS). Yo simplemente cogí a mi perro y le dije «No le digas nada, que será peor», ni siquiera fue una pelea, simplemente su perro gruñó al mio mientras daba dentelladas al aire. La señora ató a su perro, empezó a gritarle y se quedó dentro del parque, los perros ya se habían tranquilizado y querían olerse de nuevo, le dije a la señora que podía soltarlo, solo fue un malentendido entre los perros. Pues la señora lo que hizo fue poner más tension en la correa, pegando tirones y no dejando que se acercará mientras le decia NO. Luego encima dice «No entiendo porque hace esto, antes no lo hacia y viene todos los días al parque». Yo si lo entiendo, pero no quieres escucharme así que tú verás.
    En otra ocasión su perro venía a saludarnos de manera normal (dentro del parque), pero la señora tuvo que intervenir: NOOOO, CHSSS, ZEUS!! Le dije que le dejara relacionarse que así estresaría a su perro y podía ocasionar un conflicto (todo esto de buenas maneras), pues la señora me contestó muy a malas ‘MI PERRO NO SE ESTRESA». Mi amiga sacó el tema de la castración y dijo que tenia beneficios para el perro, y ella contestó también a malas «ESO ES MENTIRA, EL VETERINARIO ME HA DICHO QUE EN LOS MACHOS NO HACE NADA». Bueno, si quieres sigue pensando eso, pero mi perro no se hubiera muerto debido a una hernia perineal si lo hubiéramos castrado cuando era joven. Entonces le dije a mi amiga, «Este perro dejará de venir ya mismo, así como lo tratan empezará a tener problemas con todos los perros».
    Cabe decir que hace meses que no vuelve por el parque, posiblemente su perro ya se ha convertido en el típico perro macho que no puede ver otros machos. Mi perro y yo supimos manejar la situación y no le pasó nada, sigue igual de amistoso con todo el mundo.

  11. cristina

    Muy buen articulo!! Pero alguien me puede dar un consejo! Que e echo mal o que han echo mal…. Tengo un american x presa canario 2 años buenisimo de verdad… Le han mordido a el siempre ya sean p.alemanes huskies bullies y alguno mas…. Nada muyy grave pero si marcas… Aver ahora en nada que le gruñen ya se pone el x encima… Y no me.fio mucho ya de soltarlo aun von bozal x si le muerden o el en caso de no llebar bozal muerda….Antes no era asi nose si puede ser de yo no haberlo echo bien o de haberle mordido que ya no se fie… Con perros tamaño mas peke o mas grande q el si juega su tamaño ultimamente no!

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