Evitaremos que el perro se suba al sofá

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Debido a este consejo, hemos podido observar muchos problemas de convivencia en perros que defendían el sofá y han mordido al intentar bajarlos.

El «consejo» dice: «Evitaremos que nuestro perro duerma en lugares valiosos para nosotros, como la cama, el sillón, umbrales de las puertas o zonas de paso. Si el perro consigue dormir en la cama o el sillón, se fortalecerá, será el líder. Si le permitimos estar en umbrales de puertas o en las zonas de paso, cada vez que queramos salir de una habitación le tendremos que pedir permiso y eso también le convertirá en el líder».

Opinamos que dejar que el perro comparta nuestra cama, sofá o sillón queda a gusto del propietario, no influye en su comportamiento, pero SÍ influye la forma en que nosotros le enseñemos a bajar o quitarse de esos sitios así como si somos inconsistentes en nuestra opinión, es decir, que unas veces lo permitimos y otras veces no.

Si echamos a nuestros perros de una zona cómoda de malas maneras, se sentirán mal y unos perros optarán por irse sin más, pero otros por defenderse de esa amenaza que les llega. Podremos enseñarles a subirse o bajarse cuando les invitemos, podremos enseñarles a que no deben subirse jamás a esos sitios, pero lo que no debemos nunca es generar un conflicto, ya que crearemos un problema de «protección de recursos» que no tiene nada que ver con «dominancias».

Que el perro se eche en las zonas de paso o umbrales de las puertas no significa nada más que el perro quiere estar ahí para poder estar pendiente de nosotros, de lo que pasa en otra estancia o porque les pareció cómodo ese sitio. Podríamos estar, en tal caso, ante un «problema de dependencia» y no de una lucha por el status. Sinceramente, no puedo entender que pedirle al perro que se mueva o rodearle para pasar suponga que adoptemos una actitud servil o que el perro intente «dominarnos» por estar ahí echado.